Desamor

Benjamín Garcimarrero
 

¿Recuerdas, cuando no nos amábamos?,

Cuánta felicidad nos dimos sin reproches, 

cuán de cortas se hicieron nuestras noches;

amor de piel, amor de superficie, amor de manos.

 

Te recuerdo muy bien, toda tú labios,

toda epidermis, vibración, gemido;

me recuerdo yo mismo en alarido,

en convulsión, en grito y en resabio.

 

Cuán feliz fue‚ el silencio, el sosiego y la calma mientras no nos amábamos;

mas... ¡oh infelicidad! vino el amor...

y con él la inquisición el alma.

 

Todo cambió cuando creció tu esmero

por someter la luz y aprisionar el agua…

yo soy cóndor que habita el Aconcagua,

tú eres celador sin prisionero.

 

Los placeres de otro nada importan, 

ni dolor, ni tristezas, ni los gozos:

dos locos, dos amantes, dos leprosos 

tienen algo en común y se soportan.

 

Dar compasión por una lágrima es dar algo de uno a cambio de agua.

¿Recuerdas ese asalto cotidiano por saber qué pensaba?

Para ahuyentar fantasmas del pasado, tu afán me despertaba.

 

Aquel placer se volvió acecho y cacería,

dardo de amor sin tino, 

pregunta envenenada

respuesta esquiva, asustadiza, ¡daga!

Cervato sorprendido por la garra de aquel amor felino.

 

¿Recuerdas cuando no nos amábamos?

¿Cuando no preguntabas?

¿Cuando yo no escondía el crecer de mis alas?

¿Cuando no daba duelo a cambio de tus lágrimas?

 

Yo sé que fui feliz cuando tú no me amabas.

Yo sé que eres feliz con el dolor de mi alma.

Medita, ven muy cerca y entrelaza tus manos, 

¿No añoras aquel tiempo cuando no nos amamos?